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¿QUE ES LA PSORIASIS?

Es una patología muy evidente que muchas veces provoca rechazo por sus exagerados síntomas, y esto se debe al desconocimiento y a la falta de información.

Esta enfermedad autoinmune afecta a la piel, es una enfermedad inflamatoria que ocasionalmente afecta a las articulaciones y que cursa causando un exceso de células epidérmicas, y en consecuencia una descamación con una erupción asociada, enrojecimiento, dolor e hinchazón. Puede manifestarse con diferentes intensidades a lo largo de la vida, pero es importante saber, q no es contagiosa, pero si hereditaria.

Puede afectar a cualquier parte de la piel, frecuentemente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. No es raro que produzca afectación de las uñas. Esto se conoce como psoriasis ungueal. Las uñas pueden ser la única zona afectada al principio de la psoriasis. En ocasiones produce complicaciones como la artritis psoriásica.

CAUSAS DE LA PSORIASIS

Genética
En estudios se indica que la mayoría de los casos de psoriasis pueden ser hereditarios, debido a la incidencia de psoriasis en las familias de personas afectadas. Se cree que la psoriasis puede estar vinculada a ciertos genes hereditarios; sin embargo, el mecanismo exacto que subyace no se conoce todavía a ciencia cierta.

Infecciones
En el desarrollo de los síntomas psoriásicos participan a menudo infecciones. Las bacterias, especialmente los estreptococos, son los patógenos más corrientemente implicados y se vinculan a la psoriasis guttata. Aunque no es una causa directa de psoriasis, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) se conoce por incrementar la probabilidad de desarrollar una psoriasis más grave si la persona sufre ya de psoriasis.

Estrés
El estrés psicológico puede empeorar el proceso y, en algunos casos, puede bastar para desencadenarlo.

Medicación
Algunos medicamentos, especialmente litio, antipalúdicos y beta-bloqueantes, producen un efecto negativo sobre la psoriasis.
Es probable que la suspensión brusca de tratamientos con potentes corticoides por vía tópica y oral cause síntomas “de rebote”, que pueden ser graves y dar lugar  incluso a eritrodermia o psoriasis pustulosa generalizada.

 

TIPOS DE PSORIASIS

La psoriasis en placas (psoriasis vulgar) es la forma de psoriasis de aparición más frecuente, que representa alrededor del 80% de los casos. Aparecen en forma de lesiones de coloración roja, que se presentan habitualmente elevadas debido a la inflamación. Pueden también estar cubiertas por una capa de piel escamosa, plateada o blanca. Estas lesiones se encuentran normalmente en zonas como las rodillas y los codos, el cuero cabelludo o la región lumbar.

La psoriasis guttata se caracteriza por lesiones que son pequeñas manchas de color rojo que aparecen en el cuerpo o las extremidades. Habitualmente no se presentan elevadas como las lesiones de la psoriasis en placas. La psoriasis guttata puede iniciarse de entrada en la infancia o en los primeros años de la edad adulta y puede aparecer súbitamente.

La psoriasis inversa aparece en forma de lesiones rojas y brillantes, que no son ásperas sino más bien lisas y lustrosas. Se hallan principalmente en los pliegues cutáneos y en zonas delicadas como las axilas y otros pliegues cutáneos, como las ingles o debajo de las mamas o las nalgas. Estas son también las zonas que pueden llegar a irritarse a causa de la fricción y/o la sudoración.

La psoriasis pustulosa se observa predominantemente en adultos y se caracteriza por vesículas blancas de pus (que no son infecciosas, dado que se componen de leucocitos). Estas vesículas pueden estar rodeadas por piel enrojecida y pueden ser localizadas o generalizadas.

La naturaleza de la psoriasis eritrodérmica es principalmente inflamatoria y, por lo tanto, afecta frecuentemente a la mayor parte de la superficie corporal. El eritema cutáneo extenso lleva a la formación de escamas que se desprenden o a láminas de gran tamaño que dan lugar a dolor y malestar intensos.

TRATAMIENTO TÓPICO

Los tratamientos tópicos de la psoriasis consisten principalmente en emolientes, hidratantes, agentes queratolíticos y corticoides. Los productos hidratantes y emolientes son beneficiosos sobre todo en las fases intermedias o de remisión de la psoriasis. Durante la fase queratósica inicial, los agentes queratolíticos son los más beneficiosos y pueden utilizarse junto a hidratantes y emolientes. Aunque los corticoides tópicos son eficaces en todas la etapas, no deben utilizarse continuadamente durante periodos prolongados y a menudo es conveniente reservarlos para los brotes (exacerbaciones)

para saber más…

Los emolientes se utilizan para conseguir que el estrato córneo sea más flexible y para reducir las escamas superficiales. Son los productos utilizados más corrientemente en dermatología. Actúan generando una película oclusiva que reduce la cantidad de pérdida de agua por evaporación de la piel, lo que permite que la capa cutánea superficial, o estrato córneo, llegue a estar suficientemente hidratada.
Los hidratantes son emolientes enriquecidos con factores hidratantes naturales (FHN). Los FHN incrementan también la hidratación del estrato córneo, dado que atraen y fijan agua. Los hidratantes más avanzados contienen también principios activos, como el glucoglicerol, que incrementa la hidratación en las capas epidérmicas más profundas de la piel activando la red de hidratante propia de la piel, que abastece de agua a las capas cutáneas superiores. El uso regular de emolientes es importante tanto en exacerbaciones como en una remisión, las cremas y pomadas más densas y oclusivas son preferibles a las lociones más ligeras, dado que son más eficaces.

Los agentes queratolíticos son eficaces en la reducción de las escamas de la placas psoriásicas, dado que desintegran el material queratósico. El ácido salicílico es el más eficaz de los compuestos queratolíticos conocidos y es de lo más beneficioso frente a placas psoriásicas extremadamente gruesas o escamosas.

La urea es otro agente queratolítico corrientemente utilizado y está incluido también en numerosos hidratantes, dado que forma también parte de los FHN y contribuye a fijar agua en la piel
La terapia tópica con emolientes, hidratantes y agentes queratolíticos es esencial para el tratamiento de la psoriasis. Sustentan la eficacia de cualquier farmacoterapia sistémica.

Los corticoides tópicos poseen propiedades antiinflamatorias y reducen la tasa de formación de placas y la irritación acompañante. En la psoriasis, los corticoides tópicos de potencia moderada se utilizan frecuentemente en la cara, los genitales o en zonas sometidas a extensión o flexión, en combinación con otros agentes tópicos, especialmente emolientes e hidratantes.
Los análogos de la vitamina D son a menudo uno de los primeros tratamientos tópicos utilizados en la psoriasis crónica típica.

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